Ética hacia los animales

Frans de los monos

El conocimiento creciente y la aceptación de la vida mental, tanto afectiva como racional, de los animales en general y de los primates en particular es un gran paso en aquel sentido socrático del “conócete a ti mismo” y, a la vez, nos abre a la comprensión de nuestro verdadero lugar en la naturaleza y nos inspira un profundo respeto hacia los animales no humanos.


Ética hacia los animales

Tauromaquia: la mala educación

Cuando un ser sufre, la persona estéticamente educada es sensible y empática; por ello siente displacer, no se complace con el sufrimiento de otro ser capaz de sentir dolor. Pero lamentablemente se puede educar para lo contrario: para ser insensible y no empático, para percibir el dolor como algo adicional que se requiere para divertirse, para ser supuestamente artísticos: tal es el caso de la tauromaquia.