
Dignitas es una asociación suiza pionera y referente internacional en lo que respecta al derecho a la autodeterminación en el final de la vida. Fundada en 1998 por el abogado Ludwig Minelli, Dignitas se ha dedicado a facilitar el suicidio asistido a personas con –o incluso sin– enfermedades terminales o graves, así como a quienes enfrentan sufrimientos físicos o psicológicos insostenibles. Desde su origen, la organización defiende el derecho de cada individuo a decidir cuándo y cómo morir, siempre bajo estrictos controles médicos y legales. Su labor influyó en la legislación suiza y ha generado un intenso debate bioético y jurídico a nivel global.
La historia de Dignitas está muy ligada a la figura de Ludwig Minelli, quien impulsó la organización como respuesta a la necesidad de acompañar a personas que, por razones médicas o personales, buscaban morir con dignidad. En Suiza, el suicidio asistido está legalizado desde 1942 bajo el artículo 115 del Código Penal, que permite la ayuda al suicidio siempre que no haya motivos egoístas por parte de quien brinda el auxilio. Dignitas aprovechó este marco legal para ofrecer un servicio estructurado y profesional, que incluye asesoramiento, acompañamiento y el suministro de sustancias letales bajo supervisión de personas capacitadas para ello. Hay que dejar claro que no se trata de procedimientos eutanásicos, ya que la diferencia radical respecto de la eutanasia activa, es que Dignitas auxilia proveyendo los insumos necesarios para que sea el propio paciente quien los consuma, logrando así su propia muerte.
Según el propio sitio web para 2014 había ayudado a más de 1 700 personas a morir, se calcula que a la fecha ha ayudado a más de 3 000 personas. La mayoría de los solicitantes de este tipo de ayuda son extranjeros que viajan a Suiza para acceder a este derecho, lo que ha creado el fenómeno conocido como «turismo de la muerte». Como es de esperarse la organización enfrenta elogios pero también fuertes críticas.
Según lo que se manifiesta en su propio sitio, Dignitas ofrece acompañamiento integral a personas que desean morir con dignidad. Los servicios incluyen asesoría jurídica, evaluación psiquiátrica rigurosa para garantizar la plena capacidad de decisión, y la presencia de personal calificado durante el proceso. Además, Dignitas proporciona información y apoyo a familias y allegados, respetando la intimidad y voluntad del paciente en todo momento.
La organización también promueve la educación y sensibilización sobre el derecho a morir dignamente, participando en debates públicos y colaborando con investigadores y legisladores. Dignitas considera que la autodeterminación es un derecho humano fundamental, y que cada persona debe tener la libertad de decidir sobre su propio cuerpo y vida, en especial en situaciones de sufrimiento insostenible.
Ahora bien, las actividades de Dignitas plantean complejos dilemas bioéticos. Por un lado, el principal eje articulador de esta organización es que defiende el principio de autonomía, que ellos consideran le permite a las personas tomar decisiones sobre su cuerpo y sobre cómo y cuándo desean que sea el final de su vida. Por otro lado, hay quienes manifiestan preocupaciones como el riesgo de presión social o económica sobre personas vulnerables, y la posibilidad de que la práctica se convierta en una «solución» para problemas sociales o económicos. Desde nuestra perspectiva bioética asumimos como prioridad la autonomía de la voluntad. Es decir, si como Dignitas lo dice, hay asesoría, candados y evaluación serias respecto de los solicitantes y sus muy personales motivos, creemos que esta es una forma de respetar, precisamente, la dignidad del paciente, no creemos que sea como algunos afirman una forma de «eugenesia suave”.
Cabe señalar que el fundador de esta organización, utilizando los servicios de la misma, falleció apenas el 29 de noviembre de este año, a unos días de cumplir 94 años. Tras la muerte de Minelli en 2025, la asociación continúa su labor, defendiendo la libertad de elección en el final de la vida y promoviendo la regulación del suicidio asistido en otros países.
Héctor A. Mendoza Cárdenas
Miembro del Colegio de Bioética, A.C.